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Actualidad

Nueva Ley de Trabajo a Distancia

TELETRABAJO

 

El pasado 10/07/2021 se publicó en el BOE la Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia.

El objetivo de esta ley es aglutinar diferentes aspectos clave del trabajo a distancia que, hasta el momento, se encontraban diseminados en diferentes normativas (tanto de ámbito comunitario como estatal), dotando a trabajadores y empresas de una protección global y un marco general de actuación que decidan, voluntariamente, la prestación de un servicio en un entorno ajeno al centro de trabajo tradicional.

Que duda cabe que el trabajo a distancia dota a la relación laboral de numerosas ventajas, entre otras, mayor flexibilidad en la gestión de los tiempos de trabajo y descansos (i), mayores posibilidades de autoorganización, con consecuencias positivas, en estos supuestos, para la conciliación de la vida personal, familiar y laboral (ii), reducción de costes en la utilización de oficinas (iii), ahorro de costes en los desplazamientos y transportes (iv), productividad y racionalización de horarios (v), reactivación de territorios, especialmente en zonas rurales, con baja densidad demográfica (vi), etc.

Pero, igualmente, el trabajo a distancia también trae consigo inconvenientes que deben ser resueltos con carácter previo al inicio de esta forma de prestación del servicio como, por ejemplo, la protección de datos y brechas de seguridad informática (i), horario continuado y conectividad digital permanente (ii), mayor aislamiento laboral (iii), pérdida de la identidad corporativa (iv), deficiencias en las comunicaciones y en el intercambio de información entre las personas que trabajan presencialmente y aquellas que lo hacen de manera exclusiva a distancia (v), dificultades asociadas a la falta de servicios básicos como la conectividad digital (vi), costes de la actividad productiva sin compensación alguna (vii), etc.

Por todo ello, el teletrabajo, que ha adquirido un impulso incuestionable a raíz de la crisis económica y sanitaria derivada del COVID-19, necesitaba una norma que armonizara y respondiera a las cuestiones antedichas, siendo el marco legal de la Ley 10/2021 el inicio de un camino que otorgue certezas y garantías a una modalidad de relación laboral que ha llegado como una alternativa real a la tradicional forma de trabajo. Decimos el inicio porque, como toda norma de reciente creación en un entorno incierto, es probable que no dé respuesta a todos los supuestos de hecho generando lagunas no cubiertas y, por tanto, es probable que sea insuficiente, pero es loable el objetivo de proporcionar una regulación legal a una situación que, como de costumbre, desborda las previsiones del legislador.

Estructura de la norma:

La Ley 10/2021 se compone de cuatro (4) capítulos, veintidós (22) artículos, ocho (8) disposiciones adicionales, cuatro (4) disposiciones transitorias y catorce (14) disposiciones finales, acompañándose de un (1) anexo.

Capitulo 1, sobre las disposiciones generales:

En este capítulo se establece el ámbito personal de aplicación de la norma (artículo 1), limitando su aplicación a toda relación laboral por cuenta ajena prevista en el artículo 1.1 Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (en adelante, ET).

Además, se establecen las definiciones de trabajo a distancia (i), como forma de organización del trabajo o realización laboral conforme a la cual se presta el servicio en el domicilio del trabajador o en lugar escogido por éste, teletrabajo (ii), como el trabajo a distancia que se lleva a cabo mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos y trabajo presencial (iii) como aquel que se presta en el centro de trabajo de titularidad empresarial (artículo 2)

Se limita el trabajo a distancia proscribiendo su formalización en contratos de trabajo celebrados con menores de edad, contratos en prácticas y para la formación y aprendizaje (artículo 3).

Por último, se protege la igualdad de trato y de oportunidades y no discriminación (artículo 4), garantizando una igualdad de derechos total respecto de aquellos trabajadores que presten servicios en el centro de trabajo de la empresa, incluyendo una retribución total conforme a su grupo profesional, nivel, puesto de trabajo y funciones, sin posibilidad de sufrir perjuicio alguno en las condiciones pactadas y con los mismos derechos que tienen los trabajadores presenciales en materia de conciliación entre la vida familiar y laboral previsto en el artículo 34 ET.

Capítulo 2, sobre el acuerdo de trabajo a distancia:

El trabajo a distancia debe ser voluntario (artículo 5), pudiendo ser acordado en el momento inicial de la relación laboral o posteriormente. La negativa de la persona trabajadora a someterse a ese tipo de trabajo no es motivo para extinguir la relación contractual o para la imposición unilateral empresarial de una modificación sustancial de las condiciones del trabajo, en aplicación del artículo 41 ET. Además ese tipo de trabajo puede ser reversible en cualquier momento, esto es, que tanto el trabajador como la empresa pueden solicitar la restitución a la situación inmediatamente anterior al inicio del trabajo a distancia.

Respecto de las obligaciones formales sobre el acuerdo de trabajo a distancia (artículo 6) éste debe realizarse siempre por escrito, haciendo entrega la empresa a la representación legal de los trabajadores, en caso de existir, de una copia del acuerdo que, además, deberá ser remitido a la oficina de empleo en el plazo improrrogable de 10 días. En cuanto al contenido del acuerdo (artículo 7) este deberá imbuirse de las siguientes cláusulas de mínimos, a saber:

1. Inventario de los medios, equipos y herramientas que exige el desarrollo del trabajo a distancia concertado, incluidos los consumibles y los elementos muebles, así como de la vida útil o periodo máximo para la renovación de estos.
2. Enumeración de los gastos que pudiera tener la persona trabajadora por el hecho de prestar servicios a distancia, así como forma de cuantificación de la compensación que obligatoriamente debe abonar la empresa y momento y forma para realizar la misma
3. Horario de trabajo de la persona trabajadora
4. Porcentaje y distribución entre trabajo presencial y trabajo a distancia.
5. Centro de trabajo de la empresa al que queda adscrita la persona trabajadora a distancia
6. Lugar de trabajo a distancia elegido por la persona trabajadora para el desarrollo del trabajo a distancia.
7. Duración de plazos de preaviso para el ejercicio de las situaciones de reversibilidad.
8. Medios de control empresarial de la actividad.
9. Procedimiento a seguir en el caso de producirse dificultades técnicas que impidan el normal desarrollo del trabajo a distancia.
10. Instrucciones dictadas por la empresa sobre seguridad de la información, específicamente aplicables en el trabajo a distancia.
11. Duración del acuerdo de trabajo a distancia.

En el caso de que cualquiera de las dos partes decida modificar el contenido del acuerdo deberá hacerlo de mutuo acuerdo y con carácter previo a esa alteración puesto que, en otro caso, dicha modificación deviene nula de pleno derecho (artículo 8).

Capítulo 3, sobre los derechos de las personas trabajadoras a distancia:

Los trabajadores a distancia tienen derecho a una actividad formativa real y continuada que garantice el adecuado desarrollo de su actividad laboral, equivalente a la destinada a los trabajadores que prestan servicios en el centro de trabajo (artículo 9).

Igualmente, esos trabajadores tienen derecho a la promoción profesional, en términos de equidad respecto del resto de trabajadores, debiendo ser informados de las posibilidades de ascenso que se produzcan en el seno de la empleadora (artículo 10).

Sobre la dotación y puesta a disposición de medios técnicos de titularidad empresarial para el ejercicio de las tareas y funciones, se tiene derecho a recibir medios, equipos y herramientas necesarios para el desarrollo de la actividad (artículo 11), debiendo ser sufragados o compensados económicamente por la empresa, sin que sea el trabajador el responsable de asumirlos, los gastos derivados al desempeño profesional, siendo los convenios o acuerdos colectivos los encargados de parametrizar, compensar y abonar esos gastos (artículo 12), tal y como se viene realizando con el resto de complementos salariales que conforman las tablas retributivas de esos convenios.

Los trabajadores a distancia pueden, cuando medie acuerdo con la empresa, flexibilizar el horario de trabajo establecido y la empresas deben trasladarles un sistema de de registro horario adecuado que permita contabilizar las horas de trabajo reales (artículos 13 y 14).

Respecto a la aplicación de la normativa relacionada con la prevención de riesgos laborales (artículo 15), a los trabajadores a distancia les resulta de plena aplicación la protección en materia de seguridad y salud en el trabajo regulada en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales (en adelante, LPRL), que pondrá especial énfasis en los riesgos psicosociales, ergonómicos, organizativos y de accesibilidad del entorno laboral, intentado que se habilite una zona habilitada para la prestación del servicio (artículo 16).

En cuanto al uso de medios telemáticos y de control de la prestación laboral, se deberá garantizar el respeto al derecho a la intimidad y protección de datos del trabajador, sin que pueda imponerse la instalación de programas o aplicaciones de ese tipo en dispositivos que no sean de titularidad empresarial (artículo 17), además estos trabajadores tienen derecho a la desconexión digital fuera de su horario de trabajo en los términos regulados en el artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, limitándose así el uso de medios tecnológicos de comunicación empresarial fuera de la jornada laboral.

En cuanto a los derechos colectivos de la personas trabajadoras a distancia, gozarán de los mismos derechos que si se trataran de trabajadores que prestan servicios en el centro de trabajo tradicional de la empresa.

Capítulo V, sobre facultades de organización, dirección y control empresarial del trabajo a distancia:

Los trabajadores a distancia deben cumplir con las instrucciones encomendadas por al empresa en materia de protección de datos y seguridad de la información (artículo 20), debiendo las empresas adoptar las medidas de vigilancia y control que verifiquen el cumplimiento de los trabajadores de sus obligaciones y deberes laborales.

En conclusión, esta es, a grandes rasgos, la Ley 10/2021, heredera de su paso por el Parlamento del Real Decreto Ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia, que persigue proporcionar un regulación suficiente, transversal e integral del trabajo a distancia. Por algo se empieza.

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