Saltear al contenido principal
qué son conflictos societarios

Conflictos societarios en Madrid (Arbitraje)

La mejor asesoría de abogados Madrid

La unión de capitales, ideas y talentos, suelen llevar a dos o más personas a constituirse en socios, relación que en principio suele ser pacífica. No obstante, una vez que la dinámica de la empresa se encamina, la aparición de conflictos es inevitable.

Por ello, es recomendable establecer en los estatutos de la empresa, desde el inicio o durante períodos de paz entre los socios, las formas de resolución de los conflictos que puedan surgir, siendo uno de ellos el arbitraje societario.

¿Qué son los conflictos societarios en Madrid?

Son aquellas situaciones de desacuerdos o desavenencias, que se presentan entre los socios de una entidad. Estas diferencias pueden versar sobre los más diversos asuntos, pero por lo general se relacionan con, conflictos económicos entre los socios, poder dentro de la entidad, entrada o salida de socios, interpretación de los estatutos, problemas familiares o diferencia de opiniones sobre la visión de futuro, entre muchos otros.

Lo cierto es que ante un mal manejo de estas diferencias entre los socios, se puede ver amenazada la estabilidad, futuro y buen funcionamiento de la empresa. Por ello, se deben establecer a tiempo los mecanismos que permitan dirimir estas asperezas de la mejor manera y con mínimas consecuencias para la organización.

Conflictos societarios más comunes en Madrid

Como ya señalamos, estos problemas pueden versar sobre muchas cuestiones. Sin embargo, nuestra experiencia nos permite afirmar que los que a continuación describiremos son los más comunes:

Conflictos en índole económica

Suelen ser los más frecuentes derivados del reparto de los dividendos o por disconformidad en los gastos.

Conflicto de poder o control de la empresa

Estos conflictos se evidencian, al momento de tomar decisiones dentro de la sociedad. Especialmente, cuando se trata de socios con igualdad de condiciones. Para evitar este tipo de problemas es que la determinación de las obligaciones y derechos de los socios debe establecerse con toda claridad en sus estatutos, así como la forma de tomar decisiones válidas.

Desacuerdos sobre la visión de futuro de la organización

Este es un punto que puede generar grandes conflictos entre socios, a tal escala que puede ser el punto de quiebre que ponga fin a la sociedad. En este sentido, es muy probable que unos deseen la expansión de la empresa, mientras otros crean que la mejor opción sea realizar una inversión.

Impugnación de acuerdos sociales

En aquellos casos en los que uno o varios socios deseen impugnar los acuerdos que se adoptan en el seno de la empresa, suelen causar grandes problemas entre ellos.

Como se puede evidenciar, los conflictos puede ser diversos y algunos muy pocos previsibles. Para lograr una solución rápida y que afecte  lo menos posible tanto la relación entre los socios, como la actividad de la empresa, lo mejor es establecer mecanismos claros de resolución de conflictos.

Es así, como se abre la posibilidad de acudir al arbitraje societario, que ofrece muchas ventajas frente a la vía judicial.

¿Qué es el arbitraje societario en Madrid?

Se trata de un medio alternativo de resolución de conflictos, a través del cual las partes acuerdan dirimir sus controversias, siempre que versen sobre materias de libre disposición, de conformidad con el derecho.

En el caso particular de las sociedades, este es un mecanismo ampliamente aplicado e incluso puede establecerse en los estatutos sociales, que en caso de conflictos la sociedad se someterá a un tribunal arbitral para su solución. El arbitraje se ha constituido en el medio idóneo para dirimir problemas en las sociedades mercantiles, por motivos de rapidez, control del tiempo y costes, así como menor publicidad, lo que implica no dañar la imagen de la empresa.

Para acudir a esta vía, no existe un listado de cuestiones que pudieran ser objeto de arbitraje, la limitante es que no se pretenda someter a arbitraje asuntos de orden público, casos en los cuales, las partes necesariamente deben dirigirse a los tribunales.

Cláusula arbitral en los estatutos sociales

Con el voto favorable de al menos dos tercios de la mayoría de los socios, se puede incluir en los estatutos de la empresa una cláusula de sumisión arbitral. Dicha cláusula, debe establecer las relaciones jurídicas y temas que se dirimirán por esta vía.

De esta forma, uno de los conflictos societarios más comunes y a los que más pronunciamientos arbitrales se ha sometido, es la impugnación de los acuerdos sociales por parte de los socios o administradores. Así, se obtiene una solución rápida atendiendo a la dinámica de las sociedades mercantiles, permitiendo que el desenvolvimiento de la empresa se afecte menos que esperando una sentencia en vía judicial.

Ventajas del sistema arbitral

Entre las principales ventajas que este medio presenta para las sociedades mercantiles se encuentran:

– Los árbitros tienen un gran respeto por la libertad contractual, en este sentido, sus laudos estarán orientados a la imparcialidad, teniendo como norte el principio de la voluntad de las partes.

– Por otro lado, el sistema arbitral ofrece rapidez, pudiéndose resolver el conflicto en el período máximo de 6 meses. Todo una ganancia, si comparamos los tiempos que pudiera tardar un tribunal en decidir.

– El árbitro resuelve mediante un laudo arbitral, en este instrumento emitirá su dictamen y la solución que aporta para resolver la controversia. Con esto, se producen los efectos de cosa juzgada, y sólo se puede ejercer en su contra acciones de anulación o revisión.

Por tanto, se puede acudir a su ejecución forzosa, en caso de no cumplirse.

Contacta con nuestro equipo de laboral
Volver arriba
Abrir chat