Un burofax es una comunicación postal certificada que envía Correos con acuse de recibo y certificación de contenido. A diferencia de una carta certificada, el burofax acredita ante un juez no solo que el envío llegó al destinatario, sino exactamente qué mensaje contenía. Por eso se usa antes de presentar una demanda: para fijar fecha, dejar constancia de la reclamación y aportar prueba documental con plena validez procesal.
📋 ¿qué es un burofax? Es un servicio de Correos que envía documentos de forma certificada: acredita el contenido del envío y la recepción por el destinatario. Tiene plena validez probatoria en juicio. Se usa para reclamar deudas, resolver contratos y requerir a inquilinos antes de un desahucio.
Actualmente, un burofax es considerado un medio de comunicación fidedigno y con gran valor probatorio en caso de juicio. Es habitual recurrir a él cuando se quiere reclamar una deuda, resolver un contrato, o asegurarse de que un documento urgente o importante llega realmente al destinatario. Su principal ventaja es que deja constancia tanto del contenido como de la recepción, lo que lo convierte en una herramienta clave cuando hay riesgo de conflicto.
Qué es un burofax y por qué se utiliza
El burofax es un servicio de Correos que permite enviar documentos de forma certificada. A diferencia de un correo electrónico o una carta ordinaria, el burofax exige la firma del destinatario y puede incluir acuse de recibo y copia certificada del contenido. Esto le otorga validez probatoria en procedimientos judiciales, administrativos o notariales.
Algunos de los usos más comunes son:
- Reclamaciones por impago.
- Resolución anticipada de contratos.
- Avisos a inquilinos en procesos de desahucio.
- Notificaciones de incumplimientos contractuales.
- Requerimientos previos a la presentación de una demanda.
Es habitual que se utilice como último paso antes de acudir a los tribunales, ya que demuestra que se intentó resolver el conflicto de forma extrajudicial.
Cómo se envía un burofax
El burofax puede enviarse de dos maneras:
- De forma presencial, desde una oficina de Correos. Se entrega el documento, se solicita el acuse de recibo y la certificación de contenido, y se paga la tarifa correspondiente.
- Por internet, a través del portal oficial de Correos o plataformas autorizadas. Es necesario registrarse previamente para poder acceder al servicio online.
¿Qué incluye el envío?
- Copia certificada del documento enviado.
- Identificación del remitente y del destinatario.
- Acuse de recibo firmado por la persona que recibe la comunicación.
- Justificante en caso de que no haya podido entregarse, con el motivo detallado.
Cómo Enviar un Burofax online en Correos, paso a paso
- Entra en Mi Oficina, el sistema de Correos para hacer la gestión sin ir a la oficina, con tu usuario (Correos ID) o regístrate.
- Elige el envío de burofax y sube el documento definitivo en PDF, con la documentación que quieras adjuntar.
- Rellena tus datos como remitente y los del destinatario: nombre o razón social y dirección completa.
- Marca el acuse de recibo y la certificación de contenido: sin ellos el burofax pierde buena parte de su valor como prueba.
- Paga el envío y descarga el justificante con el número de seguimiento.
- Guarda el justificante, la certificación y el acuse cuando llegue: es la prueba que aportarás si hay juicio.
Todo el trámite se hace desde casa: Correos imprime el documento y lo entrega en papel al receptor, igual que si lo hubieras llevado a la oficina.
¿Qué se necesita para enviar un burofax y quién puede enviarlo?
Para enviar un burofax no hace falta ningún requisito especial: cualquier persona, física o jurídica, puede enviarlo, ya sea un particular, una empresa o un abogado en nombre de su cliente. Lo que sí conviene preparar antes de acudir a Correos o de usar el servicio online es lo siguiente:
- El documento redactado que quieres enviar, con el texto definitivo, ya que Correos no corrige ni revisa el contenido.
- Los datos completos del destinatario: nombre y apellidos o razón social, y el domicilio donde debe entregarse.
- Tus datos como remitente y un documento de identidad (DNI, NIE o CIF).
- Decidir qué modalidades contratas: el acuse de recibo y la certificación de contenido (que en muchas oficinas de Correos se sigue llamando «certificación de texto») son las que aportan valor probatorio.
Si el burofax forma parte de una reclamación con posible recorrido judicial, es aconsejable que un abogado revise el texto antes de enviarlo, porque el contenido no se puede modificar una vez remitido.
¿Cómo se recibe un burofax y cómo llega al destinatario?
Cuando el burofax es físico, un cartero de Correos lo lleva al domicilio del destinatario y le pide que firme el acuse de recibo en el momento de la entrega. Si la persona no se encuentra en casa, se realizan dos intentos de entrega y, si ninguno tiene éxito, se deja un aviso en el buzón para que pase a recogerlo por la oficina de Correos correspondiente.
El destinatario puede retirar el burofax en la oficina, presentando su documento de identidad, dentro del plazo que figura en el aviso de llegada. Pasado ese plazo sin recogerlo, el envío se devuelve al remitente con la anotación del motivo, dato que también queda certificado.
En el caso del burofax online, el destinatario recibe la notificación de forma electrónica y accede al contenido a través del enlace o la plataforma correspondiente, generándose igualmente constancia de la fecha y la hora en que se pone a su disposición.
Cuándo tiene valor legal el burofax
El burofax se utiliza frecuentemente en procedimientos judiciales, ya que es admitido como prueba documental. Su fuerza probatoria se basa en que acredita:
- Que se envió un contenido concreto.
- Que llegó al destinatario o, en su caso, que se intentó entregar.
- Que se notificó una determinada situación en una fecha específica.
Por ello, tribunales y administraciones públicas lo aceptan como prueba válida de que una parte ha sido debidamente informada.
Además de servir como prueba, el burofax produce un efecto jurídico relevante: al ser una reclamación extrajudicial fehaciente, interrumpe el plazo de prescripción de la acción que se ejercita (artículo 1973 del Código Civil), de modo que el cómputo del plazo vuelve a empezar desde la fecha del requerimiento.
El burofax online: qué es y cómo funciona
Además del formato tradicional, el burofax puede enviarse de forma electrónica. En este caso, hablamos del burofax online, un servicio prestado por entidades autorizadas, como Correos o plataformas privadas acreditadas.
Este tipo de envío funciona así:
- Se redacta el documento en formato digital.
- Se carga en la plataforma.
- Se firma electrónicamente y se certifica el contenido y la fecha.
- Se genera un justificante de envío y recepción.
El burofax electrónico proporciona pruebas válidas y seguras, y garantiza además la protección de los datos frente a alteraciones, pérdidas o accesos no autorizados. Además, el envío online suele entregarse en el mismo día y resultar más económico que el presencial.
Burofax de Correos: tipos y servicios que se pueden añadir
Hay tres formas de contratar el servicio de burofax, y las tres sirven como prueba fehaciente frente a terceros si se contratan las opciones adecuadas:
- Burofax tradicional en papel, desde cualquier oficina de Correos (Correos lo llama Burofax Premium).
- Burofax online de Correos: lo envías desde Mi Oficina subiendo el documento en PDF, y Correos lo entrega en papel bajo firma del receptor.
- Burofax electrónico de proveedores privados de servicios de confianza: la comunicación llega por correo electrónico o SMS y la plataforma certifica el envío, el contenido, la integridad del documento y la lectura, con trazabilidad de cada paso.
Sobre el envío básico, Correos permite añadir varios servicios. Los que cuentan como prueba son estos:
- Acuse de recibo: confirmación por escrito de quién lo recibió y en qué fecha y hora.
- Certificación de contenido (en muchas oficinas se sigue llamando «certificación de texto»): acredita el texto exacto del documento. Se puede pedir al hacer el envío o más tarde, hasta cinco años después de la admisión.
- Copia certificada: una copia autenticada de la comunicación, al enviarla o después.
- Prueba de entrega electrónica (PEE): un justificante en PDF firmado digitalmente con la fecha, la hora y la firma del receptor, verificable con un código CSV.
El burofax puede dirigirse al domicilio del destinatario, a una oficina de Correos o a un apartado de correos. Si se admite antes de las 13:00 y el destino tiene unidad de reparto especial, se entrega el mismo día; si no, la mañana del siguiente día hábil.
¿Cuánto cuesta un burofax?
El precio de un burofax depende de varios factores y no es una cantidad fija:
- El número de páginas del documento que envías.
- Si añades acuse de recibo, que confirma quién y cuándo lo recibió.
- Si añades certificación de contenido, que acredita exactamente qué texto enviaste (la opción con más valor probatorio).
- El destino del envío (nacional o internacional).
- Si lo envías de forma presencial en oficina o de forma online.
Como referencia orientativa, un burofax nacional con acuse de recibo y certificación de contenido suele situarse en unas pocas decenas de euros, y sube según el número de páginas y las opciones que añadas. Antes de enviarlo conviene tener claro qué quieres acreditar, porque de ahí depende qué opciones necesitas contratar. La modalidad online acostumbra a ser más barata que la presencial.
Cómo redactar un burofax paso a paso
Un burofax mal planteado puede perder su fuerza probatoria. Sigue estos pasos para asegurarte de que el mensaje sea claro, completo y eficaz.
1. Encabezado con los datos esenciales
- Remitente: nombre completo, DNI/NIE o CIF, domicilio y teléfono de contacto.
- Destinatario: nombre completo o razón social, domicilio y, si se conoce, CIF/NIF.
- Referencia (opcional): facilitará la identificación posterior del asunto (p. ej. “Requerimiento de pago – factura n.º 254/2025”).
2. Lugar y fecha de emisión
Indica la ciudad y la fecha exacta. Este dato es clave para computar plazos.
3. Exposición clara y cronológica de los hechos
En párrafos breves:
- Describe la relación jurídica existente (contrato, arrendamiento, compraventa…).
- Enumera los hechos relevantes con fechas concretas.
- Cita, si procede, las cláusulas contractuales o normas legales infringidas (art. 1124 CC, art. 27 LAU, etc.).
4. Requerimiento o petición concreta
Expón de forma directa y sin ambigüedades qué se exige:
- Pago de una cantidad determinada.
- Subsanación de un incumplimiento.
- Resolución del contrato.
Indica un plazo razonable (10, 15 o 30 días naturales, según el caso) para cumplir lo solicitado.
5. Advertencia de consecuencias legales
Señala que el burofax constituye notificación fehaciente y que, de no atenderse lo requerido en plazo, se iniciarán las acciones legales oportunas (demanda de reclamación de cantidad, desahucio, etc.).
6. Fórmula de cierre y firma
Termina con una despedida formal (“Sin otro particular, le saluda atentamente”) y añade:
- Nombre y firma del remitente o de su representante.
- Si actúa un abogado, incluye su nombre y número de colegiado.
7. Anexos y pruebas (si los hay)
Enumera y adjunta copias de contratos, facturas, albaranes o cualquier documento que respalde tu reclamación.
¿Es recomendable contar con un abogado para enviar un burofax?
Sí, especialmente si se trata de un conflicto legal en curso o si existe la posibilidad de que acabe en juicio. Aunque técnicamente cualquier persona puede redactar y enviar un burofax, el contenido debe estar bien planteado, con el lenguaje adecuado y con una intención jurídica clara.
Casos donde la asistencia de un abogado es útil:
- Para redactar un requerimiento de pago previo a una demanda.
- Para comunicar la resolución de un contrato de arrendamiento o compraventa.
- Para requerir la subsanación de un incumplimiento contractual.
- Como paso previo a un desahucio.
- Para proteger los derechos del cliente en procedimientos laborales o mercantiles.
En Lexway Abogados, asesoramos tanto en la redacción del contenido como en la estrategia previa y posterior al envío. Un burofax bien hecho puede resolver un conflicto antes de llegar a juicio. Uno mal redactado, puede volverse en tu contra.
¿Qué pasa si el destinatario no recoge el burofax?
Una de las dudas más frecuentes es si el burofax pierde validez cuando el destinatario se niega a recogerlo o no se encuentra en el domicilio. La respuesta es que el burofax sigue siendo válido como prueba, siempre que se haya contratado con certificación de contenido y acuse de recibo.
Cuando el destinatario no está, Correos hace dos intentos de entrega y deja un aviso en el buzón. Si no lo recoge en la oficina dentro de plazo, se devuelve al remitente con la anotación de «no retirado» o «ausente». Este acuse de intento de entrega, junto con la certificación de contenido, acredita que el remitente hizo todo lo posible por comunicar el mensaje.
La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha establecido en diversas sentencias que la falta de recogida por parte del destinatario no invalida la comunicación. Lo relevante es que el remitente pueda demostrar que envió el burofax al domicilio correcto y con el contenido adecuado. Por ejemplo, en un proceso de desahucio, el burofax no recogido por el inquilino sigue sirviendo como prueba del requerimiento de pago previo.
Consejo práctico: conserva siempre el resguardo original del envío con el número de seguimiento y la certificación de contenido. Este documento será la prueba que presentes en juicio si el destinatario alega no haber recibido la comunicación.
¿Qué hacer si recibes un burofax? Cómo contestarlo
Recibir un burofax no significa que te hayan demandado: es una comunicación fehaciente, casi siempre un requerimiento previo. No hay obligación legal de contestarlo, pero ignorarlo tiene riesgos, porque el remitente podrá demostrar en un juicio que te avisó, qué te dijo y en qué fecha.
- Léelo entero y apunta los plazos, tanto los que te da el remitente como los que marca la ley.
- Comprueba qué efectos tiene. Por ejemplo, si el casero te requiere el pago de las rentas con al menos 30 días de antelación a la demanda y no pagas antes de que la presente, ya no podrás parar el desahucio por impago pagando lo que debes (art. 22.4 LEC). Si te comunican la no renovación del alquiler o la resolución de un contrato, también empiezan a correr plazos.
- Contesta por escrito y por un medio fehaciente, como otro burofax con certificación de contenido, si no estás de acuerdo: deja constancia de tu versión, con la información y las evidencias que tengas, y no reconozcas deudas ni hechos que no tengas claros.
- Guarda el burofax y tu respuesta: si el conflicto acaba en los tribunales, los dos documentos servirán como prueba.
- Consulta a un abogado antes de responder si el burofax anuncia una demanda, un desahucio o una reclamación de cantidad importante.
Diferencia entre burofax, carta certificada y email certificado
Es habitual confundir el burofax con otros medios de comunicación certificada. Sin embargo, cada uno ofrece un nivel de garantía legal diferente:
- Carta certificada: acredita que se envió un sobre y que fue entregado, pero no certifica el contenido. El destinatario podría alegar que dentro del sobre había un folio en blanco. Por eso, la carta certificada no es suficiente como prueba en la mayoría de los procedimientos judiciales.
- Burofax postal (Correos): certifica tanto la entrega como el contenido exacto del documento enviado. Es el medio más aceptado por los tribunales españoles y el que ofrece mayor seguridad jurídica.
- Email certificado: plataformas como Lleida.net o Logalty permiten enviar comunicaciones electrónicas con sello de tiempo y certificación de contenido. Tienen validez legal conforme al Reglamento eIDAS, aunque algunos juzgados todavía valoran más el burofax postal tradicional para asuntos de alta cuantía.
En la práctica, si necesitas reclamar vicios ocultos en una vivienda, comunicar la no renovación de un contrato de alquiler conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos, o realizar un requerimiento de pago previo a una demanda, el burofax postal con certificación de contenido y acuse de recibo es siempre la opción más segura.
Preguntas frecuentes sobre el burofax
¿Cuánto tarda en llegar un burofax?
Un burofax postal enviado a través de Correos se entrega el mismo día si se admite antes de las 13:00 y el destino tiene unidad de reparto especial; si no, la mañana del siguiente día hábil (sábados, domingos y festivos no cuentan). Si se envía por vía online a través de una plataforma digital, la notificación al destinatario suele generarse en el mismo día.
¿Se puede enviar un burofax en fin de semana o festivo?
Presencialmente, depende del horario de la oficina de Correos. Sin embargo, por vía online se puede enviar un burofax cualquier día del año, las 24 horas, tanto desde correos.es como desde plataformas digitales autorizadas.
¿Tiene el burofax fecha de caducidad como prueba?
No. El justificante del burofax (resguardo de envío, certificación de contenido y acuse de recibo) es válido indefinidamente como prueba documental. No obstante, conviene conservarlo al menos durante el plazo de prescripción de la acción legal correspondiente. Por ejemplo, si reclamas una deuda, el plazo general de prescripción es de 5 años (artículo 1964 del Código Civil).
¿Se puede enviar un burofax a una empresa?
Sí. Para enviar un burofax a una empresa, indica como destinatario la razón social (nombre completo de la empresa) y el domicilio social que consta en el Registro Mercantil. Esto garantiza que la comunicación se dirige a la dirección oficial de la entidad.
¿Puedo usar un burofax como prueba en un juicio?
Sí. El burofax con certificación de contenido y acuse de recibo es admitido como prueba documental en cualquier procedimiento judicial en España. Los tribunales lo consideran uno de los medios más fiables para acreditar que una comunicación se realizó en una fecha determinada y con un contenido específico. Es especialmente útil como paso previo a interponer una demanda judicial.
¿Desde dónde se envía un burofax y a qué dirección?
Un burofax puede enviarse desde cualquier oficina de Correos o, con el servicio online, desde casa a cualquier hora. Se dirige siempre al domicilio del destinatario: en el caso de un particular, su domicilio habitual; en el de una empresa, el domicilio social que figura en el Registro Mercantil.
¿Se puede enviar un burofax al extranjero?
Sí. Correos ofrece el burofax internacional para enviar comunicaciones certificadas fuera de España, y las plataformas de burofax online permiten remitirlo a destinatarios de otros países. Los plazos de entrega y las tarifas varían según el país de destino.
¿El burofax interrumpe el plazo de prescripción?
Sí. Como reclamación extrajudicial fehaciente, el burofax interrumpe la prescripción de la acción reclamada conforme al artículo 1973 del Código Civil. Es una de las razones por las que se envía antes de que se agoten los plazos legales para reclamar.
Conclusión
El burofax es mucho más que una carta certificada. Es una herramienta jurídica que, bien utilizada, puede marcar la diferencia en un proceso legal. Por eso, cuando la situación lo requiere, conviene dejarse asesorar.
En Lexway Abogados te ayudamos a decidir si es conveniente enviar un burofax, cómo plantearlo y qué consecuencias puede tener. Si estás en una situación que requiere notificar formalmente a otra parte, cuéntanos tu caso. Estamos para ayudarte.
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